“Ahora todo vuelve al punto de partida. Hubo que abortar una posibilidad de diálogo y temo que por mucho tiempo”

Lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible”. Eso decía un famoso torero y, como no podía ser, no resultó posible. “No estaba de Dios”, que decimos los de pueblo. Alguna vez hemos escrito aquí una solemne simpleza: no puede haber…

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