Cómo WWE utiliza a un luchador de más de 50 años para empujar las suscripciones a su servicio de vídeo

Cómo WWE utiliza a un luchador de más de 50 años para empujar las suscripciones a su servicio de vídeo

La final de la ‘Champions League’. Las finales de la NBA. En todos los deportes existen momentos clave de la temporada. Ocasiones en las que el numero de aficionados crece como nunca. El interés de este aficionado ‘casual’ depende, en gran parte, de los equipos que lleguen a la final, algo totalmente fortuito… Menos en el pro wrestling. Allí las reglas están para romperlas.


La lucha libre profesional tiene un componente atlético importante, pero como toda serie u obra de teatro, existe un guion. De esta forma, cuando llega el evento más importante del año, su final de la ‘Champions’ particular (‘WrestleMania’), el equipo creativo puede escoger qué luchadores ocuparán los puestos más altos de la cartelera para asegurarse un gran nivel de ventas.

Todos los años, cuando llega esta gran cita, ‘La vitrina de los Inmortales’, como dice la propia empresa, WWE tira de talonario y trae a todo tipo de personalidades especiales para llamar la atención del mayor número de personas. El dinero, en ese caso, puede hasta comprar el ‘retiro’ de algunos luchadores; porque como en el ‘Rock and Roll’, aquí las estrellas nunca mueren.

Un espejismo llamado nostalgia

Uno de los grandes nombres que WWE utiliza para captar la atención de este nicho de mercado y, por consiguiente, para aumentar el número de suscriptores de su servicio de vídeo (WWE Network), es The Undertaker. Puede que el “Enterrador” tenga 54 años y a penas pueda dar un combate digno, pero su mera presencia llena de titulares los medios de comunicación que, de forma habitual, no le darían cobertura al pro wrestling.

Desde su primera aparición en WWE en el año 1990, The Undertaker ha generado interés allá dónde ha ido. En un mundo en el que todo es más real que nunca, el “Hombre Muerto” sigue aportando ese aura nostálgica y misterio que a tantos niños conquistó en décadas pasadas. Su físico ya está muy deteriorado y sus bolsillos llenos, pero WWE se niega a asumir que su mayor creación cuelgue las botas.

Undertaker vs. Goldberg The Undertaker y Goldberg frente a frente en 2019

Desde el año 2010, Undertaker dejó de ser un luchador a tiempo completo y se convirtió es una atracción especial, un reclamo que se reserva para las grandes ocasiones, como WrestleMania. Una figura que “poco” puede aportar desde un punto de vista de calidad luchística, pero cuyo impacto atraviesa toda frontera y consigue acaparar no sólo noticias, sino miradas de aquellos antiguos aficionados que, en plena dosis de añoranza, deciden gastarse 9,99 dólares para ver al que un día fue su ídolo subirse al ring una vez más.

Pero este recurso va más allá de la figura de “El Enterrador”. Cuando se acerca la temporada de WrestleMania, o cualquier otro gran evento como SummerSlam o Royal Rumble, a WWE no le tiembla el pulso a la hora de llamar, por una sola noche, o los que un día fueron sus cabezas de cartel, ya sea para tener un “último” combate o simplemente para hacer alguna función especial, como árbitro invitado o acompañante de alguna “Superstar” en ascenso.

Batista, John Cena, Triple H, Goldberg o The Rock son algunos de los nombres a los que WWE recurre para llamar la atención del denominado aficionado “casual”. Desde el año pasado, además, WWE recurre todavía más a este tipo de nombres para vender los eventos que realiza de forma anual en Arabia Saudí, que llegan a ser promocionados como “mejores que WrestleMania”. Lo que moviliza a las leyendas, en este caso, son las grandes sumas de dinero árabe que cobra WWE por realizar sus eventos allí.

En otros casos, incluso, la empresa contacta con personalidades ajenas al mundo de la lucha libre para empujar, todavía más, sus ventas. De esta forma hemos podido ver a gente como Mr. T, Mike Tyson, Floyd Mayweather, Shaquille O’Neal o, incluso, el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, subidas en un ring.

Al igual que pasa con las grandes productoras cinematográficas, WWE recurre a grandes nombres del pasado, a pesar de su avanzada edad, para seguir vendiendo sus grandes ‘blockbusters’ a base de nostalgia. Una fórmula que, de momento, no parece estar cumpliendo con las expectativas empresariales de WWE en el apartado digital.

WWE Network, el Netflix de la lucha libre profesional

En un momento en el que la creatividad en WWE brilla por su ausencia, la situación económica llega a cifras nunca ante vistas. Es lo que el analista Brandon Howard Thurston denomina la ‘Paradoja McMahon’ (en referencia al presidente de WWE, Vince McMahon) en la que los ingresos por derechos televisivos aumentan al mismo ritmo que las audiencias decrecen.

Paradoja McMahon

En mitad de este cambio de paradigma en las formas de consumo de los aficionados, WWE ha encontrado en WWE Network su Netflix particular para distribuir eventos y producir contenido propio, como documentales, ‘reality shows’ o entrevistas.

Las suscripciones de este servicio alcanzan su punto más alto durante el segundo trimestre del año, coincidiendo con la celebración de WrestleMania (marzo-abril) y la llegada de leyendas y luchadores a tiempo parcial, como es el caso de Undertaker.

El día posterior a WrestleMania 35 (8 de abril de 2019), el total de suscriptores de WWE Network era de 2 millones, lo que supone una bajada de mas de 100.000 usuarios en comparación a WrestleMania 34 (2.124.000). Para calcular estos números, además, hay que tener en cuenta que WWE ofrece un mes gratuito para nuevos usuarios y que, por lo tanto, el número real de suscriptores es es menor.

En el primer trimestre de 2019, por ejemplo, la media de suscripciones de pago a WWE Network fue de 1,58 millones. Este dato, a pesar de suponer una mejora del 2% respecto al mismo periodo del año anterior, se aleja mucho del pronóstico inicial de la empresa tras el lanzamiento del servicio en 2014, que situaba el número de suscripciones de pago en 2 millones en cinco años, es decir, para 2019.

Unos objetivos que nunca se han llegado a cumplir

Las previsiones de WWE con su servicio de vídeo, quizás demasiado positivas, nunca se han llegado a cumplir. Ya en el año de su lanzamiento, los inversores comenzaron a dudar sobre la viabilidad del proyecto al ver cómo durante los primeros meses los suscriptores totales a penas llegaban a los 700.000, una cifra muy alejada del millón pronosticado por la directiva.

Año a año, los suscriptores han ido aumentando, pero sin grandes movimientos. Desde 2016, por ejemplo, la media de usuarios de pago se ha situado siempre en torno al millón y medio, alcanzado máximos en la temporada de ‘WrestleMania’ y decreciendo de forma exponencial hasta fin de año, con un último trimestre que acostumbra a registrar mínimos anuales.

Evolución suscripciones de pago WWE Network Evolución suscripciones de pago WWE Network

A partir de estas curvas de crecimiento y decrecimiento se puede extraer que WWE no consigue retener a esa audiencia ‘casual’ que contrata el servicio de vídeo para ver a leyendas como The Undertaker, Bastista, Triple H o The Rock. La nostalgia funciona de forma puntual, pero es incapaz, al menos de momento, de aumentar el número de aficionados fieles al producto actual de forma continuada, o al menos al ritmo que a WWE y sus inversores querrían.

Nuevas inversiones para una nueva WWE Network

Bajo este pretexto, WWE ha comenzado a tomar una serie de medidas para mejorar la navegabilidad y la calidad de su servicio. A inicios de 2019, la empresa anunció dos nuevos acuerdos con Massive Interactive, empresa dedicada al desarrollo de interfaces de usuario, y Endeavor Streaming, que a partir de ahora sustituirá a Disney Streaming Services en el desarrollo de la infraestructura de WWE Network.

Junto a este cambio estructural, el vicepresidente de WWE, George Barrios, confirmó el mes pasado que, a partir de otoño, WWE Network será relanzada de la mano de Endeavor, a través de la introducción de “nuevas características” que los aficionados han solicitado desde hace “mucho tiempo”.

wwe network WWE Network planea añadir nuevo contenido a finales de año

Estos cambios, según informaba el editor del portal especializado Pro Wrestling Insider, Mike Johnson, estarían basados en la implantación de un sistema de suscripciones por niveles, similar al de Netflix. De esta forma, WWE podrá presentar productos específicos para los diferentes tipos de audiencia, con planes desde los 4,99 a los 14,99 dólares.

Tocará esperar para ver cómo es la nueva WWE Network y qué impacto tiene en el número de suscriptores de pago. Hasta entonces, WWE seguirá utilizando a sus grandes nombres del pasado, que bien superan los 50, para sacar a flote la plataforma, aumentar unas audiencias televisivas en caída constante y promocionar sus eventos en Arabia Saudí, como ‘Super Show-Down’, que tuvo como principal atractivo un duelo entre Undertaker (1965) y Goldberg (1966).

Imágenes | WWE

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Cómo WWE utiliza a un luchador de más de 50 años para empujar las suscripciones a su servicio de vídeo

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Álex Giménez

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