Lámpara y altavoz SYMFONISK de IKEA y Sonos, menos es más [review]

Volvemos con el producto de IKEA x Sonos que nos faltaba por analizar, hablamos como es lógico de la lámpara, y es que hace poco estuvimos probando y analizando la estantería con altavoz SYMFONISK de IKEA x Sonos que nos dejó un muy buen sabor de boca, ¿estará a la altura este otro producto de la gama SYMFONISK?

Para que puedas sopesar su compra y conocer todas sus características, te invitamos a nuestro análisis de la Lámpara de mesa + Altavoz WiFi que surge de la colaboración de IKEA y Sonos, ¿merece la pena? Desde luego nos encontramos ante un producto bastante llamativo.

Como siempre, te recomendamos que te pases por el vídeo que encabeza este artículo, un primer vistazo en el que podrás ver estos productos de la gama SYMFONISK de IKEA en funcionamiento, así como el unboxing y nuestras primeras impresiones, y es que siempre es mucho más fácil verlo que leerlo. No obstante, ahora vamos a proceder como siempre con las características más técnicas que quieres saber sobre esta lámpara y altavoz WiFi SYMFONISK de IKEA que no te quieres perder.

Diseño y materiales: ¿no es demasiado grande?

La caja es simplemente… enorme. Nunca te puedes imaginar lo grande que es hasta que la tienes en frente, nos encontramos con un producto complejo de 34 x 28 x 48 cm que termina ofreciendo un peso total de 5,17 Kg nada más y nada menos. Gran parte de la culpa la tiene su enorme base que parece un plato, y la parte superior de vidrio, que recubre la bombilla en el interior de la lámpara. Como sucede con otros productos similares, este vidrio ha sido soplado de forma artesanal y tenemos un cristal semitraslúcido blanqueado. Tenemos en esta ocasión la misma gama de colores que en la estantería SYMFONISK, es decir, podemos optar por el clásico blanco y negro que suele acompañar a los productos Sonos.

  • Material: Plástico y vidrio
  • Colores: Blanco y negro
  • Tamaño: 34 x 28 x 48
  • Peso: 5,17 Kg

Tanto el altavoz, cilíndrico y recubierto por un material textil simple de poner y de quitar, como la base, están realizadas en plástico sin más alarde. La parte superior de cristal viene separada en el embalaje del resto de la lámpara y se instala mediante un mecanismo de rosca clásico. En el interior encontramos el portalámparas estándar. Sinceramente, entiendo que utilizar una bombilla independiente lo convierte en un producto más duradero, sin embargo, se hace raro que no hayan optado por una iluminación de LED integrado. Contamos en la base con los tres botones de control multimedia, la parte trasera dispone de la conexión RJ45 y la parte lateral tiene un interruptor clásico para encender y apagar la bombilla. En un primer vistazo la lámpara tiene un diseño extravagante, pero sin duda su punto más débil es su exagerado tamaño y peso, que la hacen incompatibles con muchas mesitas de noche, incluso de la propia IKEA.

Conectividad y calidad del sonido

Como cabe esperar de un producto Sonos, tenemos conexión RJ45 para cuando no optamos por el WiFi. Nada más descargar la aplicación Sonos empezamos una configuración simple que no nos lleva más de tres minutos, aquí es donde empieza a notarse que estamos ante un producto Sonos. Para hacer funcionar este altavoz debemos utilizar una conexión WiFi, y es que Sonos siempre ha trabajado con esta tecnología en lugar del Bluetooth para ofrecer un rendimiento y una calidad superiores. Una vez vinculado a nuestra aplicación Sonos disponible en la Google Play Store y en la iOS App Store, podemos conectar distintos servicios musicales como Deezer, Spotify o Apple Music, debemos olvidarnos de Alexa y otros asistentes virtuales, algo presente en otros dispositivos Sonos.

Esta lámpara + altavoz no cuenta con micrófono, por lo que también nos olvidamos de cualquier manos libres. La calidad del sonido es la que cabe esperar de un producto que tiene un tamaño y un peso muy similar al Sonos One. Ofrece una potencia y una direccionabilidad del audio (a través del Trueplay de Sonos) bastante buena, no pierde calidad en altos volúmenes, pero para ello debemos asegurarnos de utilizar una buena superficie, no recomiendo en absoluto mesitas flotantes o superficies inestables. Dicho lo cual, se muestra suficiente para llenar al completo cualquier estancia de la casa como habitaciones y despachos, ofreciendo un sonido un poco por debajo de la calidad esperada en un Sonos One, pero de acorde al precio que pagamos por esta lámpara.

Luces y sombras de este producto

Voy a empezar analizando los aspectos que menos me han gustado, el principal es que su diseño es extravagante, lejos del minimalismo que suele ofrecer IKEA y más aún Sonos en este tipo de productos, desde luego la lámpara SYMFONISK no está hecha para todos los gustos, ni para todos los hogares. También tiene algunos detalles que parecen mal rematados, como la cobertura textil del altavoz, aunque encuentras otros más halagüeños como la base antiadherente, sin embargo, creo que optar por un producto más ligero y compacto, así como añadir una bombilla de cortesía (recordar que no sólo no incluye la bombilla, sino que además es de casquillo fino) en un producto de casi 200€ no hubiera estado de más. Tampoco nos permite regular la intensidad ni el tono de la misma, podría ser una lámpara inteligente genial, pero no.

Tiene muchas otras cosas destacables, y es que cuenta con una bombilla independiente que lo hace más duradero, así como la calidad del sonido y la integración total con productos Sonos y el AirPlay 2 que nos permite montar un sistema estéreo y multiroom bastante agradable.

Opinión del editor

Pros

  • Diseño simple y minimalista
  • Calidad de sonido alta y conectividad con Sonos
  • AirPlay 2 y sistema multiroom estéreo

Contras

  • Grande y pesada
  • Sin ajuste de intensidad en lámpara ni conexión inteligente

 

La lámpara SYMFONISK de IKEA me ha parecido una idea genial, que parece haberse quedado a medio camino. Con un simple selector de intensidad, una bombilla incluida y un tamaño algo más compacto habrían hecho un producto casi redondo, sin embargo, a diferencia de la estantería SYMFONISK, no parece un producto que pueda ubicarse casi en cualquier hogar. Encontramos un altavoz y una lámpara que están juntos pero no revueltos, que ofrece un sonido espectacular pero que tampoco tiene un precio demasiado atractivo. Sin duda como acercamiento al mundillo Sonos y solución de espacio es interesante, pero personalmente me parece más atractiva la estantería. Puedes comprar esta lámpara en cualquier centro IKEA desde 179 euros.

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